Los Pedroches Popular

#20N: Las elecciones del cambio político (2ª parte)

Escrito el 18 noviembre, 2011 archivado en Nacionales 2011,Opinión,Participación por admin

El pasado mes Mayo, en este mismo foro político, realizaba una breve reflexión acerca de la importancia real de las pasadas elecciones municipales del 22 de Mayo de 2011. En dicho artículo consideraba a tales comicios electorales, como “las elecciones del inicio del cambio”, ya que si bien es cierto que eran unas elecciones de tipo local, y no nacional, el convulso y crítico contexto político, económico y social en el que se producían, hacía casi imposible obviar el panorama político y social existente en España. Y así parece ser que lo entendieron los millones de españoles, que depositando un voto de confianza en las urnas de aquel domingo primaveral de mayo, sembraron la semilla del cambio en tantos municipios andaluces, no solo en las capitales de provincia, sino en muchos municipios de la Andalucía interior; así como en otras tantas entidades supramunicipales que hasta entonces desconocían el sentido de la alternancia política (Córdoba, Granada, Málaga…). Las pasadas elecciones municipales, en  definitiva, iniciaron el camino del cambio político en España.

Al tenor de los múltiples y variados sondeos demoscópicos realizados recientemente por prestigiosos Centros e Institutos de Opinión Pública (CIS, TNS-Demoscopia, Sigma-Dos, Metroscopia, Noxa, Gesop, DYM…) y publicados por los principales medios de comunicación españoles (Antena 3-Onda Cero, Cadena Ser, El Mundo, El País, La Vanguardia, El Periódico, ABC…), el deseo de cambio sigue vigente entre la ciudadanía española, pero éste solamente vendrá de la mano de los españoles el próximo domingo 20 de Noviembre, en unas elecciones legislativas, que como si de una trilogía cinematográfica o literaria se tratase, pueden ser entendidas como la segunda parte de un proceso complejo del cambio político, social y económico, que nuestro país necesita, en el momento quizá, más convulso y crítico de la reciente historia española.

Los comicios del próximo 20 de Noviembre están llamados a marcar el inicio de un nuevo tiempo, un nuevo que tiempo que si bien se prevé que no será fácil, no me cabe la menor duda, que unidos todos juntos (ciudadanos españoles, instituciones políticas, organizaciones políticas, confederaciones sindicales y empresariales) contra cualquiera de las adversidades que puedan presentarse, podremos superarlas sin ambages.

El Partido Popular, organización política a la que pertenezco, bajo los principios que lo refundaron allá por 1989 y que lo constituyen en la actualidad –el centrismo político, el liberalismo político español, los valores de la libertad, la igualdad, la concordia y la justicia que inspiran la España democrática y el reformismo como garantía de progreso y bienestar y de la igualdad de todos los españoles dentro de una economía libre y socialmente avanzada– se presenta a las actuales elecciones legislativas como el abanderado del cambio político que España necesita.

Y lo hace con un sólido programa político, que desde el pragmatismo político e ideológico y bajo el acertado título de “Más Sociedad y mejor Gobierno”, presenta un compromiso real y efectivo del Partido Popular con los españoles, en una situación tan social y económicamente comprometida como la actual.

Frente al cambio político que presenta el Partido Popular, el PSOE y su candidato Alfredo P. Rubalcaba, miembro destacado de los gobiernos socialistas de J. L. Rodríguez Zapatero (ocupó la cartera de Interior y la Vicepresidencia y portavocía del Gobierno), una “losa” que le ha pesado durante toda la campaña, se ha presentado claramente como el candidato de la resignación y la incapacidad, enmarcados en una candidatura que representa una clara continuidad de un proyecto evidentemente fracasado (prueba de ello son sus cabezas de cartel en algunas singulares circunscripciones provinciales: M. Chaves, A. Guerra, J. M. Barreda, C. Chacón, A. Camacho, T. Jiménez, L. Pajín…).

Ante la clarividente ausencia de un proyecto renovador y falto de credibilidad, el candidato socialista y su “vieja guarda pretoriana” (González, Guerra, Chaves, Blanco y compañía), se han dedicado una vez más a airear la ya manida estrategia del miedo y la intimidación, al estilo de las clásicas películas sobre mafias y gansters. Los “revivals” líderes socialistas, al igual que ya hicieron en pasadas campañas electorales de 1996, 2000, 2004 o 2009, por citar solamente algunos casos, han sacado a pasear a sus temidos “dóbermans” por toda España, al grito de: “Que viene la derecha, que viene la derecha, parémosla!!”, todo ello apoyado en la engrasada maquinaria mediática socialista que le ha dado la suficiente cobertura comunicativa (basta con echar un vistazo a las portadas y editoriales de diarios próximos a la Calle Ferraz, como el diario Público o el diario El País o a los programas radiofónicos de la cadena de Prisa), en un intento por que ésta cale en el mayor número de ciudadanos posibles.

Dos estrategias electorales por tanto antagónicas, por un lado la del Partido Popular, cuyos principios rectores han sido la moderación política, la sensatez y concordia política, y la voluntad de acuerdos; y por otro lado la planteada por el equipo del PSOE, cuyos principios mantenidos han sido el radicalismo ideológico, la demagogia y manipulación política y la especulación política sistemática (prueba de ello fue el debate electoral celebrado entre los dos principales candidatos).

Sí analizamos con cierto detalle el programa electoral presentado por el Partido Popular para las presentes elecciones generales, podemos ver que son cuatro los principales ejes sobre los que gira: la generación de un clima de confianza social y económica vital para la senda recuperación española; la apuesta por el empleo, como elemento más acuciante actualmente en España; la puesta en marcha de reformas básicas estructurales que atajen la raíz de los principales problemas del país; y el impulso y mejora del actual sistema educativo español, encaminado hacia la calidad, la excelencia y la igualdad de oportunidades.

En un documento de más de 200 páginas, el Partido Popular, realiza un riguroso repaso –con diagnóstico previo de cada uno de ellos- acerca de temas capitales como la economía (empleo, fiscalidad, fomento, industria, agricultura y ganadería…), educación y ciencia (general, formación profesional, universidades…), bienestar social (sanidad, pensiones, igualdad e integración…), administración pública (transparencia, austeridad y control de lo público) y política (regeneración política e institucional, justicia, seguridad, cooperación y diálogo exterior…), que dan buena cuenta del compromiso real del Partido Popular con la sociedad española, en aras a satisfacer ese deseo de cambio existente en la actualidad, con un objetivo común y compartido: la recuperación de la concordia y el entendimiento entre todos los españoles, guiado por los principios de moderación y reformismo como ejes esenciales de la vida política española, y en definitiva, la recuperación de las bases del progreso y el bienestar.

El próximo domingo 20 de Noviembre, los españoles nos jugamos mucho. Dos modelos de gobierno están en juego: uno, basado en el continuismo político que representa el Partido Socialista, tras años de gestión económica calamitosa en la que los gobiernos de J. L. Rodríguez Zapatero y A. P. Rubalcaba, literalmente “pulverizaron” unas saneadas cuentas públicas, que años atrás habían contado con superávit público, y cuyas fatales consecuencias han sido el descrédito exterior de la “marca España” (y todo lo que ello conlleva), y una de las mayores oleadas de recortes sociales que ha sufrido España en su historia reciente; y otro, basado en el cambio político que representa el Partido Popular y su candidato a la Presidencia del Gobierno, Mariano Rajoy, en lo que significa otro modelo de gobierno, cuyos aval principal es el éxito de gobierno en años anteriores, (1996-2004) y que los españoles sobradamente conocen.

Las elecciones del #20N, deben ser consideradas además por los andaluces, como la antesala de un cambio de mayor envergadura, nunca experimentado antes por el pueblo andaluz, y que seguramente pronto podrá experimentar, siguiendo el camino ya iniciado recientemente por nuestros vecinos castellano-manchegos y extremeños, me refiero ahora sí a la alternancia política de gobierno en Andalucía, una región que sin duda, va a convertirse en la llave del cambio político en los comicios electorales del próximo domingo.

Concluyo mi reflexión, con unas palabras pronunciadas por el dirigente popular Alberto Ruiz Gallardón, alcalde de la villa de Madrid y miembro destacado en la Candidatura del Partido Popular por la circunscripción madrileña al Congreso de los Diputados, quién concluía así su intervención en el reciente “debate a cinco” celebrado en la televisión pública española: “El 20 de noviembre, esta en juego la superación de la crisis, no el triunfo de un partido sobre otro, sino algo más importante: que España salga adelante. El Partido Popular cree en la capacidad de los españoles y tiene un proyecto para conseguirlo, un proyecto conjunto para toda la sociedad…”.


J. Alberto Benítez Amado – @jalbeam
Licenciado en Ciencias Políticas y de la Administración por la Universidad de Granada
Vocal del Partido Popular de Villanueva del Duque

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